Las tabletas pasivas, fabricadas por Acomodo, hacen uso de inducción electromagnética,
donde la malla de alambres horizontal y vertical de la tableta operan
tanto transmitiendo la señal como recibiéndola. Este cambio se efectúa
aproximadamente cada 20 microsegundos. La tableta digitalizadora genera una señal electromagnética, que es recibida por el circuito resonante
que se encuentra en el lápiz. Cuando la tableta cambia a modo de
recepción, lee la señal generada por el lapicero; esta información,
además de las coordenadas en que se encuentra puede incluir información
sobre la presión, botones en el lápiz o el ángulo en algunas tabletas.
(El lapicero incluye un circuito en su interior que proporciona esta
información). Usando la señal electromagnética, la tableta puede
localizar la posición del estilete sin que éste llegue a tocar la
superficie. El lapicero no se alimenta con pilas sino que la energía se
la suministra la rejilla de la tableta por el acoplamiento de la
resonancia. Esta tecnología está patentada por la empresa Wacom, que no
permite que los competidores la utilicen.